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Depresión
y Enfermedad Orgánica
La depresión podría ser una respuesta
al stress ocasionado por enfermedades en pacientes predispuestos,
o no, a deprimirse. Un número de reacciones emocionales referidas
a patologías puede contribuir a desencadenar la depresión,
además, las pérdidas objetales, inclusive aquellas
que han sucedido antes del inicio de la enfermedad, pueden tornarse
más problemáticas, precipitando una depresión
en aquellos cuyos lazos emocionales se han debilitado por la enfermedad.
Evidentemente, la depresión no solo responde a la enfermedad
orgánica, sino que también la precede y la acompaña
y, además, como se observa en el cuadro, ocupa casi cualquier
posición posible en relación con ella.
Relación secuencial entre depresión y enfermedad
orgánica
| Depresión => |
simula |
<= Enfermedad Orgánica |
| |
Enmascara
Precede
Acompaña
Intensifica
Complica
sigue |
|
Dado que el médico centra su atención
en la entidad orgánica, puede pasar por alto la detección
de una depresión. Sin embargo, la depresión no sólo
requiere tratamiento por su razón de ser, sino porque afecta
desfavorablemente el curso y destino de la enfermedad somática.
La depresión puede producir una exageración de los
síntomas, aun los de un trastorno orgánico menor.
Por ejemplo, los pacientes con trastornos gastrointestinales – con
los cuales se asocia con frecuencia la depresión – pueden
sentir mayor
Dolor o náusea de lo que podría esperarse
por la severidad de la patología. Un paciente que se encuentra
deprimido también puede no responder al tratamiento, demorando
la recuperación y la rehabilitación. Además
los síntomas somáticos de depresión, como constipación,
palpitaciones, crisis de vértigo, malestares yu náusea,
pueden enmascarar y confundir el cuadro clínico. La incidencia
de depresión en pacientes
Clínicos y quirúrgicos es elevada,
cualquiera que sea la entidad nosológica y su gravedad. Si
bien en general los síntomas son somáticos o se expresan
a través de los síntomas orgánicos de la enfermedad
primaria, también están presentes síntomas
psíquicos y emocionales: tristeza, llanto, evasión,
pérdida del interés, enlentecimiento de las respuestas,
temores infundados, y autoreproche.
Se sabe que algunas medicaciones y enfermedades
orgánicas pueden imitar o, directamente, generar una depresión.
Pero incluso en presencia de tales patologías y fármacos,
el médico no puede suspirar “diagnósticamente” aliviado;
el carcinoma de páncreas puede simular una depresión,
pero detrás de la enfermedad puede haber una depresión
“genuina” o puede surgir a consecuencia de ella. Se confunden la
interdigitación de la enfermedad orgánica y la depresión,
y también confunde la enfermedad, al paciente y al médico.
La claridad e integridad del diagnóstico depende de un cuidadoso
interrogatorio y examen clínico y de un alto índice
de sospecha.
Los síntomas somáticos de la depresión
no son “fantasías”, sino que se siente. La depresión
es tanto un trastorno fisiológico como un trastorno psíquico.
La mejor garantía para establecer un diagnóstico
de depresión cuando los síntoma son fundamentalmente
somáticos es el tener una mente intuitiva.
La depresión podría ser una respuesta al estrés
ocasionado por enfermedades en pacientes, predispuestos, o no a
deprimirse.Un número de reacciones emocionales referidas a patologías
puede contribuir a desencadenar una depresión, además las perdidas
objetales, inclusive aquellas que han sucedido antes del inicio
de la enfermedad, pueden tornarse mas problemáticas, precipitando
una depresión en aquellos cuyos lazos emocionales se han debilitado
por la enfermedad. Es evidente que la depresión no solo responde
a la enfermedad orgánica, sino que también la precede y la acompaña
y, además ocupa cualquier posición posible en relación con ella.
Entre el 10 y 15 por
ciento de las depresiones son provocadas por un problema medico
(enfermedad de la glándula tiroides, el cáncer, o enfermedades neurológicas,
anemia) o por medicamentos. Una vez que se da tratamiento contra
la enfermedad, o se ajusta la dosis y el medicamento adecuados la
depresión desaparecerá.
En los últimos años, la investigación científica ha demostrado que
algunas enfermedades físicas pueden acarrear problemas mentales.
Enfermedades tales como los accidentes cerebro-vasculares, los ataques
del corazón, el cáncer, la enfermedad de Parkinson y los trastornos
hormonales, pueden llevar a una enfermedad depresiva. La persona
enferma y deprimida se siente apática y sin deseos de atender a
sus propias necesidades físicas, lo cual prolonga el periodo de
recuperación. La pérdida de un ser querido, los problemas en una
relación personal, los problemas económicos, o cualquier situación
estresante en la vida (situaciones deseadas o no deseadas) también
pueden precipitar un episodio depresivo. Las causas de los trastornos
depresivos generalmente incluyen una combinación de factores genéticos,
psicológicos y ambientales. Después del episodio inicial, otros
episodios depresivos casi siempre son desencadenados por un estrés
leve, e incluso pueden ocurrir sin que haya una situación de estrés
.En todos los casos es posible que la depresión instalada agrave
el cuadro que la originó. En oportunidades disminuyendo las
defensa del organismo, actuando directamente sobre el sistema inmunitario.
Enfermedades endocrinas y trastornos metabólicos
* Hipotiroidismo Hipoglucemia
** Hipertiroidismo Diabetes
Enfermedad de Addison Acromegalia
Enfermedad de Cushing Insuficiencia suprarrenal
Trastornos reumatoideos
Artritis reumatoidea
Lupus eritematoso sistémico
*Polimialgia reumática
*Carcinoma de la cabeza del páncreas
Neoplasias
**Linfoma retroperitoneal
Trastornos del sistema nervioso central
Enfermedad de Parkinson Hemorragia subaracnoidea.
*Demencia Senil *Tumores cerebrales
Ateroesclerosis cerebral.
Infecciones virales
Influenza Neumonías virales
Hepatitis Mononucleosis infecciosa
Enfermedades cardíacas
Infarto agudo de miocardio (posterior a)
Angina de pecho
Insuficiencia cardíaca congestiva
Trastornos gastro-intestinales
*Ulcera péptica
Colitis
Miscelánea
Intoxicaciones por esteroides Anemia perniciosa
Intoxicaciones por metales: Porfiria intermitente
Talio, mercurio. Asma bronquial
Todas las enfermedades Neurodermatitis
Invalidantes, especialmente
Esclerosis múltiple
Y enfermedades reumáticas
Procedimientos quirúrgicos especialmente
asociados con depresión
Cirugía cardiovascular Colectomía
Cirugía ginecológica: Cualquier amputación,
Mastectomía sin importar su dimensión
Histerectomía
Fármacos que causan depresión
Analgésicos | Antiinflamatorios
Fenacetina Fenilbutazona
***Indometacina
Agentes ansiolíticos/
Depresores del S.N.C. Antibióticos
***Benzodiacepinas Sulfamidas
***Barbitúricos Agentes activos contra gram-negativos.
Anticonvulsivos Agentes cardiovasculares
Carbamacepina Digitálicos
Derivados de la succimida Procainamida
***Antihipertensivos ***Corticoides
Clonidina Cortisol
Guanetidina Acetato de cortisona
Hidralazina
Metildopa Hormonas
Propanolol ***Anticonceptivos orales
Reserpina Estrógenos
Progesterona
Drogas antiparkinsonianas
Clorhidrato de amantadina Drogas toxicomaníacas
Levodopa Alcohol
Carbidopa Marihuana
Alucinógenos
Agentes antituberculosos Miscelánea
Cicloserina Colina
Disulfiram
Metilmercurio
Insecticidas organofosforados
Anorexígenos
***Anfetaminas
***fenfluramina
***fenmetrazina
*Enfermedades en las cuales los síntomas
depresivos pueden dominar el cuadro
**En exámenes de laboratorio de rutinas aparecen
trastornos del calcio sérico.
***Frecuentemente implicados en la depresión.
Puede no presentar anomalidades en los exámenes
de laboratorio de rutina
La depresión es doblemente frecuente en pacientes
con trastornos y enfermedades gastro-intestinales que en pacientes
con otras enfermedades orgánicas.
Hipotiroidismo y Depresión
Los signos y síntomas del hipotiroidismo
son casi idénticos a los de la depresión. Todos los
pacientes que presentan sintomatología sospechosa deben recibir
una prueba funcional de tiroides y, si es posible, se les debe medir
el nivel de hormona estimulante de tiroides (TSH), dado que a veces
el hipotiroidismo se delimita por la presencia de un nivel de función
tiroidea por debajo de lo normal y niveles de TSH elevados concomitantemente.
Cuando el paciente recibe la necesaria terapia sustitutiva, generalmente
desaparecen los síntomas depresivos. Si los síntomas
persisten debe tenerse en cuenta la posible existencia de una depresión
autónoma.
Los cuadros depresivos primarios asocian a síntomas
psicológicos como la tristeza, disforia, falta de interés
o capacidad de placer y disfrute, sentimientos de inutilidad o culpa,
estorbo, pensamientos de muerte que pueden llegar a ser de suicidio,
otros síntomas somáticos como la pérdida de
peso sin hacer régimen, aumento del mismo por hiperfagia,
insomnio o hipersomnia, agitación o enlentecimiento psicomotores,
fatiga o pérdida de energía o disminución de
la capacidad de concentración. Muchos de los síntomas
de este segundo grupo son compartidos por otros síndromes
y enfermedades médicas.
Por otro lado, la dificultad para expresar estados
afectivos hace que un grupo de pacientes deprimidos expresen con
mayor frecuencia e intensidad sintomatología somática
que afectiva, y, sin embargo, padecen cuadros depresivos primarios,
denominados tradicionalmente depresiones enmascaradas.
Será una historia clínica detallada
la que permitirá detectar antecedentes médicos del
paciente, así como la prescripción de fármacos
potencialmente depresógenos . Datos demográficos como
la edad de inicio del trastorno, que si es tardía, sugiere
la necesidad de explorar patología médica o los antecedentes
personales, por si no se tratara de un primer episodio depresivo.
Los trastornos del humor son los que más se heredan en psiquiatría,
así como son también hereditarias otras enfermedades
médicas, por lo que resultará de interés profundizar
en los antecedentes familiares. La ausencia de antecedentes personales
y/o familiares de depresión, orienta a su origen médico
o yatrogénico .
Es importante prestar atención a los síntomas
cognitivos, incluso posibles fluctuaciones de los mismos. Los pacientes
depresivos pueden tener alteradas la capacidad de evocación
o la atención, pero si se presentan confusos o con deterioro
cognitivo será preciso descartar patologías médicas.
El paciente depresivo raramente se muestra desorientado en la exploración
mental. Sus alteraciones de memoria, cuando las hay, son más
subjetivas que objetivas, polarizando el recuerdo en lo negativo.
El inicio de estos problemas será brusco.
Es necesario precisar los síntomas somáticos,
por otro lado muy frecuentes en las depresiones primarias: por ejemplo,
aunque durante los cuadros depresivos es frecuente la hiporexia
y la pérdida de peso, en aquel paciente que ha perdido veinte
kilos en un mes habrá que sospechar patología médica
subyacente.
En cuanto a la exploración física:
deberá ser completa, incluso en pacientes con un diagnóstico
anterior de depresión, siempre que aparezcan quejas físicas.
En todo caso se deberá incidir en aquellas exploraciones
sugeridas por la impresión clínica, y de manera importante
en la exploración neurológica.
Resulta a demás muy útil recabar
información de los familiares o personas que convivan con
el paciente, ya que los pacientes deprimidos no suelen dar información
objetiva de su funcionamiento basal. De la misma manera, concretar
si existe consumo de tóxicos por parte de los pacientes.
Los pacientes deprimidos suelen consumir más alcohol, tóxico
muy depresógeno, que la población normal
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Ultima actualización: Sat 20th 2008f September 2008 por Rednodo.com |